A veces una acción aburrida puede sorprender al mercado y dejar comiendo polvo a las más populares. Ese es el caso de la empresa sobre la que voy a hablarte a continuación. 

El bitcoin continúa dominando las noticias financieras.

Mientras tanto, la rotación que está teniendo lugar en la escena financiera sigue generando disrupción en el mercado de acciones, lo que genera una presión alcista sobre varios de los jugadores que analizamos constantemente.

El Dow Jones Industrial Average está dando vueltas alrededor del S&P 500 y el Nasdaq Composite este mes. El New York Stock Exchange sigue siendo el índice de mejor desempeño en los últimos días, mientras el S&P viene un poco cabizbajo.

La rotación del mercado está ayudando a que algunas acciones clave del segmento industrial alcancen nuevos máximos, al tiempo que los nombres más populares del rubro tecnológico están dormidos.

Caterpillar (NYSE:CAT) escaló casi 4% a fines de la semana pasada para situarse en nuevos máximos. La acción acumula en lo que va de año ganancias de más de 65%. Esta performance es más sólida que la que ha presentado cualquiera de las acciones FAANG… y por dos dígitos…

El meteórico ascenso de CAT en 2017 no se ha dado sin mérito. La compañía ha superado consistentemente las estimaciones de los analistas este año, incrementando las proyecciones de ganancias y presentando un fuerte crecimiento en su negocio de construcción.

Durante la primavera, el perdedor perenne le dio un gran impulso al Dow cuando su acción subió 8% en tan sólo un día. En estos momentos, acumula 9 meses consecutivos en alza.

Nada mal para para un jugador al que nadie quería mirar hace un par de años…

El desplome en el mercado de commodities a nivel global que se agudizó en 2013 casi redujo a la mitad la valoración de la acción de CAT. Y es que es muy difícil vender maquinaria minera y equipos industriales cuando el petróleo acumula una caída libre de 60% y el precio del oro y otros metales preciosos retrocede más de 35% .

Pero ahora, el renacer de CAT y del trading vinculado a los commodities está avivando la llama para dar paso a otro breakout clave. Luego de años de depresión, estamos viendo señales de vida en el mercado del cobre.

El cobre fue, por supuesto, otra víctima del quiebre en las materias primas. Muchos consideraban al comportamiento de este metal como un barómetro económico fundamental, ya que el mismo se encuentra en casi todos los productos electrónicos e innumerables otras industrias.

No obstante, esta relación no prosperó, en vista de que el commodity se ha hundido desde 2011, mientras las acciones no paraban de subir.

Avanzando rápidamente en 2017, no veo ningún factor económico asociado a China o Europa, que tenga algún efecto sobre el “Dr. Cobre”. De hecho, una recuperación de la economía mundial está impulsando el avance de las acciones mineras y de materiales.

Es ahí, donde nuestro jugador asociado al cobre, Freeport-McMoRan Inc. (NYSE: FCX) entra en escena.

Te advierto que no vas a leer o escuchar mucho sobre el cobre o sobre FCX en los medios financieros estos días. Pero si prestamos atención a los gráficos, podremos notar fácilmente el giro radical que dio el “Dr. Cobre” desde principios de este año.

Luego de años de sufrimiento, un rally sostenible está en marcha.

FCX dio por concluida su etapa de depresión justos después de reportar su balance financiero del segundo trimestre, en el verano. La compañía ni siquiera superó las estimaciones del mercado pero sus sólidas ventas y mejores proyecciones fueron elementos suficientes para encender a la acción. Los papeles se dispararon cerca de 15%.

Para entonces, dije que FCX tenía el potencial y el impulso necesario para ubicarse nuevamente en sus máximos de febrero, en torno a US$16. Luego de varios meses del timbo al tambo, finalmente estamos presenciando la resurrección que estábamos esperando…

FCX ha ganado más de US$2 por acción durante las últimas seis jornadas bursátiles. La acción supera en estos momentos sus máximos del verano y parece estar más que lista para hacer un recorrido que la lleve a ubicarse por encima de los US$17 e incluso más.

Me gusta pensar que invertir en FCX es como comprar una opción call ligada al cobre, sin tener que pagar las comisiones. Cuando esta acción se dispare, las cosas se van a poner interesantes.

Si el momentum continúa favoreciendo a las acciones poco populares como las mineras y las vinculadas a las materias primas, podremos disfrutar de un ascenso salvaje.